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Blog sobre la Enseñanza y Divulgación de la Física


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jueves, 24 de junio de 2010

EL ARTE Y LA CIENCIA DE MEDIR

Por: Alberto Miguel Arruti
Licenciado en Ciencias Físicas y Profesor Emérito de la Universidad San Pablo CEU
Colegio Oficial de Físicos de España - Revista Física y Sociedad

Toda ciencia positiva consiste en medir, en observar y en experimentar. Esta última operación suele ser, con frecuencia, una medida. Pero toda medida exige unas unidades, unos patrones. La ciencia y la técnica de medir con exactitud y con conocimiento del error, son el objetivo de la Metrología, que se articula de máxima importancia en el presente y en el futuro.


Las magnitudes primarias, las más simples y elementales, son la longitud, la masa y el tiempo. El hombre primitivo tenía la idea de distancia, de peso de los cuerpos y de sucesión de los hechos. En un principio, los patrones de medida fueron locales y antropométricos. Por ejemplo, las longitudes se deducían de la longitud del brazo del rey o la palma de su mano. Es evidente que el “pie” es la unidad más clara dentro de este modo de pensar. La unidad náutica de longitud, la “braza”, era la unidad de distancia más grande definida a partir de la anatomía humana: máxima distancia entre las puntas de los dedos de un hombre con los brazos abiertos en cruz.

Cada país tenía sus unidades. Mejor dicho, cada región. Lo que dificultaba el comercio. Fue Francia el primer país en dar la voz de alarma. Era imprescindible tener unas unidades comunes para todos los países. Fue en 1791, cuando la Asamblea Nacional francesa promulgó una declaración de principios, presentada nada menos que por Talleyrand:

“En vista de que para poder introducir uniformidad en pesos y medidas es necesario que se establezca una unidad de masa natural e invariable, y que el único medio de extender esta uniformidad a otras naciones y exhortarlas a acordar un sistema de medidas es escoger una unidad que no sea arbitraria y no contenga nada específico de ningún pueblo sobre el globo”. Y así se introdujo el “metro”, como patrón de longitud. Y en 1792, cuando la monarquía francesa agonizaba, dos astrónomos, Delanbre y Méchain, salían de París con la misión de medir el sector del meridiano comprendido entre Dunkerque y Barcelona. Y así quedaría definido el metro como la diezmillonésima parte de un cuadrante de meridiano terrestre. Y también se definió el kilogramo como la masa de un cilindro, de 39 milímetros de altura y de diámetro, construido a base de una aleación de platino e iridio, guardado en una cámara de la Oficina Internacional de Patrones en Sévres, cerca de París.

Con posterioridad, fue Max Planck quien siguiendo, más o menos, a Stoney, propuso unas unidades naturales. En esta línea, escribe Barrow: “La concepción que tenía Plank de la Naturaleza ponía mucho énfasis en su racionalidad intrínseca y en su independencia del pensamiento humano. Creía en una inteligencia detrás de las apariencias que fijaba la Naturaleza de la realidad. Nuestras concepciones más fundamentales de la Naturaleza tenían que ser conscientes de que era preciso identificar esa estructura profunda que estaba lejos de las necesidades de la utilidad y conveniencia humanas”.

El propio Planck llegó a pensar en el establecimiento de unas “unidades de longitud, masa tiempo y temperatura que sean independientes de cuerpos o sustancias especiales, que necesariamente conserve su significado en todos los tiempos y en todos los ambientes, terrestres y humanos u otros cualesquiera”.


Fue, en 1899, cuando Planck propuso que se construyeran unidades naturales de masa, longitud y tiempo a partir de las constantes fundamentales de la Naturaleza: la constante de gravitación G, la velocidad de la luz en el vacío c y la propia constante de Planck h.
Y así estas unidades naturales son las únicas combinaciones de las mencionadas constantes, que pueden formarse con dimensiones de masa, longitudes y extraordinariamente pequeñas ha adquirido una gran importancia.

Ha surgido así la Nanociencia y la Nanotecnología. Se maneja como unidad el nanómetro (nm) que es una milmillonésima parte de un metro. Es decir, decenas de miles de veces más pequeño que el diámetro de un cabello humano. Y se espera que esta ciencia con su tecnología correspondiente protagonice este siglo. Citaremos, como ejemplo, dos realidades. Un nanotubo de carbono es cien veces más duro y seis veces más ligero que el acero. Y, según un estudio de la consultora Científica, en 2015, los productos “nano” moverán 2’5 billones de dólares anuales, o sea 1’96 billones de euros, frente a los 200.000 millones de dólares actuales (167.000 millones de euros).

Y la Metrología es la ciencia que está en el centro de todas estas disquisiciones y de todas estas aplicaciones. En la misma reside la base de la Física.

lunes, 14 de junio de 2010

Exhiben los dedos "perdidos" de Galileo


Un diente y dos dedos que pertenecían al científico italiano Galileo son exhibidos en un museo en Florencia.

Las piezas fueron separadas de su cuerpo en el Siglo XVIII y pasaron de coleccionista a coleccionista hasta que se perdió su rastro hace más de 100 años.


Fueron recuperadas luego de una subasta reciente y las puede ver en este video de BBC Mundo.

sábado, 5 de junio de 2010

Los Premios Nobel

Desde 1901 se otorgan para las categorías de Física, Química, Psicología, Medicina, Literatura y Paz. Hace sólo 40 años se otorga además para Economía.

La ceremonia de entrega de los premios Nobel se lleva a cabo el 10 de diciembre de cada año para conmemorar el aniversario de la muerte de Alfred Nobel, pero la nominación se realiza en octubre.

La entrega de premios correspondiente a las categorías de Física, Química, Psicología y Medicina, Literatura y Economía, se llevan a cabo en la Ópera de Estocolmo, Suecia. La entrega de premios correspondiente a la categoría Paz, es entregada el mismo día en la Municipalidad de Oslo, Noruega. En ambos casos, es el rey en persona quien entrega la medalla, el diploma y un documento confirmando el importe del premio.

El diploma

El diseño artístico de los diplomas ha variado con el correr de los años, pero el texto ha seguido siempre el mismo patrón, tanto en idioma sueco como en noruego. Los diplomas suecos llevan el mismo texto: el nombre del ganador (o ganadores) y el motivo. En el diploma noruego, en cambio, sólo figura el nombre del ganador.

La Academia Sueca siempre usó diseños individuales relacionados con cada uno de los laureados. El diploma tiene un dibujo y un texto. Los artistas que los confeccionan tienen que resumir en pocos rasgos la esencia del trabajo del ganador y tienen apenas 2 meses para hacerlo.

Hoy, cada diploma Nobel es una pieza única de arte. Están escritos sobre un pergamino de cuero especialmente tratado, ilustrándolo con dibujos medievales.

La medalla

La cara frontal de las medallas suecas es siempre la misma: el retrato de Alfred Nobel y las fechas de su nacimiento y muerte, en latín. Las medallas pesan 200 gramos y tienen un diámetro de 66 mm. Hasta 1980 eran de oro 23 kilates. Actualmente, son de oro 18 kilates y están bañadas en oro 24 kilates.

En las medallas suecas el nombre del laureado está grabado en forma visible en la cara reversa. Para los premios de Paz y Economía. Sin embargo, el nombre del ganador está grabado en el borde de la medalla.

El importe del premio

En 1901 el premio ascendía a 150.000 coronas suecas y fue incrementando año a año, siendo actualmente 10.000.000 de coronas suecas, lo que equivale aproximadamente a 1.300.000 dólares estadounidenses o 1.000.000 de euros.

Sellos postales

En 1946 fue emitida la primera estampilla con el retrato de Alfred Nobel. Luego los sellos mostraron instituciones o edificios relacionados con el Premio Nobel. Quince años más tarde, sin embargo, el correo sueco decidió homenajear a los ganadores de los Premios con tiradas anuales.

La historia de su creador

Alfred Bernhard Nobel nació en 1833 en Estocolmo, Suecia. A los 33 años inventó la dinamita (1866) y creó 90 compañías y laboratorios en más de 20 países en todo el mundo. Tenía registradas más de 350 patentes, escribió poesía y drama y pensó seriamente en convertirse en escritor.

A los 40 años vivía en París y ya era un hombre rico. Siempre hizo esfuerzos para promover la paz, y la literatura era un placer intelectual sin límites para él. Respecto a las ciencias, eran el soporte de sus actividades como inventor e investigador tecnológico.

En 1895, Nobel redactó y firmó su testamento en París. Murió de una hemorragia cerebral el 10 de diciembre de 1896 en Italia. Berta Von Suttner, el amor de su vida, recibió el premio a la Paz en 1905.

Su mayor invento: la dinamita

La nitroglicerina, un explosivo líquido que fue inventado por Ascanio Sobrero en 1846, era muy inestable térmicamente, es decir, si recibía calor estallaba. Además, era muy sensible al movimiento, por lo que era impredecible el momento de la explosión.

Alfred Nobel estudió esos problemas en detalle y fue el primero en producir la nitroglicerina a escala industrial. Mezcló la nitroglicerina líquida con sílice, formando una pasta que podía ser amasada e insertada en las perforaciones de las minas. Llamó a su pasta dinamita. Su mayor invento fue un detonador que se activaba encendiendo una mecha. Esto, a su vez, causaba la explosión de la nitroglicerina que la rodeaba.

La Fundación Nobel

La Fundación Nobel es una institución privada fundada en 1900 a partir del testamento de Alfred Nobel. Tiene por objeto proteger los intereses comunes de los electores de los premios, y representar a las instituciones Nobel externamente.

La Fundación está representada por un Directorio con sede en Estocolmo, y está compuesta por 7 miembros y 2 delegados, ya sean suecos o noruegos, que son elegidos por los síndicos

El copyright del artículo Los Premios Nobel, publicado en Solidaridad pertenece a Beatriz Navés.

martes, 25 de mayo de 2010

Maravillas Modernas: Machu Picchu, El secreto de los Incas

La experiencia de visitar la ciudad del Cusco es algo indescriptible, algo maravillosa. Al estar en aquellas increíbles construcciones arquitectónicas, surgen muchas preguntas sobre la forma en la cual la construyeron, por mi parte esto me motiva a leer más e investigar sobre nuestro maravilloso pasado y de sentirme orgulloso de mí querido Perú.





Espero presentarles pronto un resumen de uno de los libros que compre en mi corta visita al Cusco, sobre la Ciencia y tecnología Incaica. Saludos a los seguidores del Blog.

Atte. Edmar

domingo, 9 de mayo de 2010

Mujeres científicas en la historia


¿Hay mujeres científicas? Las universidades forman miles de futuras científicas, pero a la hora de ocupar primeras planas lo cierto es que nuestra sociedad las relega. Por ello, L’Oreal y New Scientist han realizado una meritoria encuesta para reivindicar el papel de las mujeres en la ciencia listando las diez científicas más importantes de la historia.

La célebre química, Marie Curie, cabeza principal de nuestros conocimientos químicos de la radiación, ocupa el primer lugar. Los restantes nueve los compartimos a continuación.

1. Marie Curie. Investigadora de la radiactividad.
2. Rosalind Franklin. Biofísica crucial para el conocimiento del ADN.
3. Hipatia. Fiolósofa neoplatónica destacada en matemáticas y astronomía.
4. Jocelyn Bell Burnell. Astrofísica descubridora de la primera radioseñal de pulsar.
5. Ada Lovelace. Pionera en programación informatica.
6. Lise Meitner. Física descubridora del protactinio.
7. Dorothy Crowfoot Hodgkin. Química pionera en la aplicación de rayos X a la bioquímica.
8. Sophie Germain. Matemática francesa destacada en su aporte a la teoría de números.
9. Rachel Carson. Figura clave en ecología y la generación de conciencia ambiental.
10. Jane Goodall. Primatóloga que estudió el uso de herramientas en chimpancés.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Documental: Maravillas Modernas - Los Imanes

Desde juguetes hasta viajes espaciales, los imanes cumplen un papel en nuestras vidas mucho más importante de lo que muchos creen. Gracias a sus magníficas propiedades magnéticas, ellos hacen posible el funcionamiento de las computadoras, automóviles, televisores, teléfonos, grabadores, refrigeradores y hasta guitarras eléctricas. ¿Le gustaría saber cómo? Entonces déjese llevar por este fascinante programa donde le mostraremos el sorprendente poder de repulsión y atracción de uno de los inventos más importantes para el futuro de la humanidad.



Maravillas Modernas - Serie emitida por canal History. Desde siempre, el ingenio del hombre ha abierto los caminos para mejorar su vida y su entorno. Con inspiración, suerte y curiosidad, los más talentosos nombres legaron al futuro cada uno de los inventos y avances que siguen dando forma al mundo. Construcciones, máquinas, ciencia y arte tras siglos de tecnología. Todo comienza con una idea, en Maravillas Modernas.

lunes, 26 de abril de 2010

24 AÑOS DEL ACCIDENTE DE CHERNÓBIL

El 26 de abril, Ucrania, Bielorrusia y Rusia conmemoran el 24º aniversario de la tragedia de Chernóbil.

Ucrania recuerda a los héroes y víctimas del accidente nuclear de Chernóbil

"El recuerdo de los héroes de diferentes nacionalidades que sacrificaron sus vidas en aras del futuro de la civilización permanecerá eternamente en nuestros corazones", dijo el jefe del Estado ucraniano en un mensaje con motivo de la trágica efeméride.


Ucrania "vivió el 26 de abril de 1986 en la central de Chernóbil la mayor avería tecnológica (nuclear) ocurrida en el mundo. Desde entonces este día es una jornada de duelo por las víctimas de la tragedia de Chernóbil y de advertencia del uso pacífico de la energía atómica", subrayó.

El presidente recordó que Ucrania fue el primer país en sentir y tomar conciencia del peligro que entraña el uso pacífico de la energía atómica.

"Esa fue una de las causas de que el país renunciara voluntariamente a las armas nucleares. Y recientemente dimos un ejemplo a la comunidad mundial al tomar la decisión de entregar nuestras reservas de uranio altamente enriquecido", dijo.

Al mismo tiempo, Yanukóvich subrayó que "el futuro de Ucrania es impensable sin energía atómica, pero una energía verdaderamente pacífica y segura, tomando en cuenta las lecciones de Chernóbil".

Agregó que hasta el día de hoy más de dos millones de personas, de ellas 498.000 niños, sufren en el país las consecuencias de la radiación.

El presidente prometió hallar recursos financieros para incrementar las ayudas a las víctimas de Chernóbil, que actualmente -dijo- son "prácticamente simbólicas".

La destrucción del reactor número cuatro de la planta de Chernóbil, provocada por una cadena de errores humanos, técnicos y de construcción, arrojó a la atmósfera hasta 200 toneladas de material fisible con una radiactividad equivalente a entre 100 y 500 bombas atómicas como la que fue lanzada sobre Hiroshima.

Más de 600.000 bomberos, soldados, funcionarios y voluntarios soviéticos participaron en los trabajos para tapar el reactor destruido y contener la letal radiación, hazaña que a la postre les supondría a muchos la muerte o la invalidez de por vida.

Según cálculos de expertos ucranianos, la avería de Chernóbil se ha cobrado más de 100.000 vidas en Ucrania, Rusia y Bielorrusia -los otros dos países más afectados por el desastre-, cifra que organizaciones ecologistas, como Greenpeace, elevan hasta 200.000.

miércoles, 7 de abril de 2010

El CERN, la filosofía, la física y la creación del universo


Desde las antiguas grandes civilizaciones el hombre se ha preguntado sobre su origen y el del cosmos. La filosofía y las religiones a lo largo de la historia humana han buscado explicaciones sobre la naturaleza y el destino del hombre y el universo. El pensamiento filosófico y el religioso se han construido sobre la idea de dar una respuesta a esas interrogantes. Y a partir de ellas sobre la relación entre la vida y la muerte. La trascendencia de la vida humana está en la base misma del origen de la filosofía y la religión. Ambas buscan darle al ser humano una certidumbre más allá de su existencia. Una basada en la razón, la otra en la fe. Como bien dice el filósofo francés Luc Ferry, religiones y filosofías se han construido sobre la idea de la salvación del hombre, entendida como trascendencia de la muerte. Hoy mismo, en un mundo sin verdades ideológicas, tanto la filosofía como la religión vuelven a presionar en la vida cotidiana de los hombres y mujeres poniendo sobre el tapete de la globalización la cuestión de la espiritualidad salvadora.


Pero, también, desde la antigüedad la ciencia ha terciado en este debate. Copérnico al publicar en 1543 su libro De Revolutionibus Orbium Coelestium revolucionó la astronomía, al demostrar que la tierra no era el centro del universo y que junto a los demás planetas giraba alrededor del sol. La teoría heliocéntrica echó abajo los dogmas religiosos básicos. Tres siglos después, Charles Darwin en “Sobre el origen de las especies por selección natural o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la existencia”, publicada el 24 de noviembre de 1859, sentó las bases de la teoría de la evolución y de la explicación científica del origen del hombre. La fe tuvo que adecuarse a la evidencia de la ciencia.

Pero el cosmos que comprende al hombre y lo sobrepasa siguió esperando una explicación desde la astrofísica. Hasta que en 1927 Georges Lemaître sugirió que el Universo se inició con la explosión de un átomo primigenio; y, ya en los años sesenta las investigaciones de Stephen Hawking confirmaron que el Universo ha evolucionado desde un tiempo finito a partir del instante en que una gran explosión originaria, denominada “Big Bang”, asumió el papel de fuerza creadora.

Uno de los efectos del “Big Bang” habría sido la creación de las dimensiones de espacio y tiempo, que antes no habrían existido. A partir de ese instante explosivo y fundacional del cosmos el tiempo y el espacio recién habrían existido. El uso del término explosión es también figurativo pues el estallido inicial, según los físicos, no se habría propagado fuera de sí mismo. La cosmología contemporánea mide a partir de ese momento estelar la edad del universo en aproximadamente 13,7 ± 0,2 miles de millones de años.


El 3 de marzo de 2010, la teoría del “Big Bang” tuvo en el Centro Europeo de Investigación Nuclear (CERN), en Ginebra, la prueba empírica soñada. El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) logró que dos haces de mil millones de protones cada uno viajen a la velocidad de la luz por un túnel de 27 kilómetros de largo, hasta chocarse y reproducir la gran explosión que dio origen al universo. Se abre una nueva historia para la física y un horizonte sin límites en el conocimiento humano.

A partir de este nuevo aporte extraordinario de la ciencia a las preguntas de la filosofía y la religión, se refuerza el sentido de la espiritualidad propugnada por Luc Ferry, en un mundo en el que la razón es esencial para la relación del hombre con el cosmos: “Aprender a vivir, a dejar de temer en vano los diversos rostros de la muerte… y al tiempo que pasa…”.

domingo, 4 de abril de 2010

El universo matemático – Mujeres matemáticas





¿Entienden las Matemáticas de sexos? ¿Son los grandes misterios de las Matemáticas algo exclusivo de los hombres? ¿Por qué, a lo largo de la historia, hay tan pocas mujeres que hayan destacado en una disciplina científica tan antigua? Aunque parece que en la actualidad existe un equilibrio entre el número de chicos y de chicas que estudian matemáticas, esto es un fenómeno relativamente reciente. Desde luego hace cuarenta años esto no ocurría. Para descubrir la presencia de las mujeres en el Universo de las Matemáticas haremos un recorrido histórico que comienza con el nacimiento de las matemáticas, con Pitágoras y su mujer Teano, y que continua con Hypatia en Alejandría, con Madame de Chatelet en Francia y con María Caetana Agnesi en Bolonia en el siglo XVIII. Incluso en el siglo XIX, Sophie Germain tuvo que adoptar la identidad de un antiguo alumno de la Escuela Politécnica de París, Monsieur Leblanc, para conseguir los materiales y problemas y para presentar sus propios resultados y trabajos. Sus trabajos sorprendieron a matemáticos de la altura de Lagrange y de Gauss. Ya a finales del siglo Sophia Kovaleskaya sufrió la marginación de la mujer en el mundo académico a pesar de ser uno de los mejores cerebros de la época. Sólo a las puertas del siglo XIX, una mujer Marie Curie va a realizar uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la humanidad, un descubrimiento que va a cambiar la vida de ser humano en el siglo XX en muchos aspectos: la radiactividad. Y consiguió algo quizás tan importante: por primera vez en la historia la humanidad los círculos científicos abrían sus puertas de par en par a una mujer. Y con ella a tantas tan injustamente ignoradas durante siglos.

domingo, 21 de marzo de 2010

Alejandro Arellano el médico peruano que examinó a Albert Einstein


Alejandro Arellano, interesado en medir las ondas magnéticas del cerebro humano, tuvo en 1950 el privilegio de examinar al genio alemán. Aquel encuentro en la casa del sabio marcó su vida


Por: María Fernández
Hay muchas perlas en los anaqueles del mundo, pero solo una como la suya quiero conservar.

Con estas palabras, cuidadosamente escritas en una carta, el doctor tarmeño Alejandro Arellano Zapatero terminó de convencer a Albert Einstein para lograr lo que se antojaba imposible: analizar el cerebro del hombre que tanto iluminó al mundo.

“¿Cree usted que mi cabeza sea tan interesante como para merecer un estudio de tal naturaleza? Si usted lo piensa así, acepto”, le respondió el científico.

Por entonces, a mediados del siglo XX, el doctor Arellano trabajaba en el Hospital General de Massachusetts, luego de haber obtenido una beca en el Instituto de Salud Mental de Nueva York. Se encontraba abocado a un estudio que consistía en medir las ondas magnéticas del cerebro de las personas y percibir las diferencias.

Uno de los primeros genios que pasó por el Laboratorio de Electroencefalografía del hospital fue Norbert Wiener, quien ofreció además contactar a otros superdotados para el estudio.

“Yo le voy a escribir una carta personal [a Einstein], pero usted también escríbale”, le aconsejó Wiener a Arellano. “Y así fue la historia, un ave atrae a otra del mismo linaje”, confesaría cinco años después el galeno.


 
Con el equipo electroencefalográfico completo, Arellano partió la mañana del 8 de setiembre de 1950 a la Universidad de Princeton, en Nueva Jersey. “El examen se realizó en la casa [ubicada dentro del campus] del profesor Einstein, así lo dispuso él”, recuerda hoy la esposa del médico, Katharina Hoffmann, una alemana de 84 años.

Un salón de mediano tamaño, austeramente amoblado y con pocos libros fue lo primero que llamó la atención del médico peruano, ansioso por estrechar la mano del sabio.

“Era un hombre de 1,70 metros más o menos, de contextura delgada, expresión tranquila, amable, rostro un tanto arrugado, cabellera larga, blanca, fina, de mediana abundancia que cubría su cráneo y dejaba ver su amplia frente”, contaría sus impresiones en 1955 a este Diario.

Sobre la camilla preparada en su sala de estudio, y con el electroencefalógrafo bajo un pizarrón lleno de números y letras, el autor de la teoría de la relatividad se entregó como un manso cordero al examen. “Profesor, le ruego relajarse en lo posible, y reposar mentalmente”, le indicó el médico, a lo que Einstein contestó: “Me pide usted una cosa muy difícil, algo que nunca he hecho en mi vida”.

Era cierto. “Tengo un problema sobre la teoría de la relatividad que me preocupa profundamente”, confesó el sabio, y al instante las respuestas eléctricas cerebrales cambiaron.

Tras dos horas, el examen terminó. “Me parecía un sueño haber confidenciado [sic] largo rato con el cerebro más grande de nuestro tiempo y guardar el tesoro gráfico de sus potencialidades”, confesaría años más tarde.

La comunicación con Einstein prosiguió por medio de cartas, nos cuenta doña Katharina, hasta que el genio murió en 1955.

Aquel encuentro marcó la vida del médico peruano. Le llovieron ofertas para quedarse en EE.UU. o ir a Europa para continuar con la investigación. Sin embargo, dejó todo y regresó a su país, acompañado por una guapa alemana 14 años menor que él, que se convertiría en la madre de sus siete hijos.

Hoffmann me cuenta que se conocieron en una oficina postal de Madrid, y que a los tres meses se casaron. “En octubre de 1952 viajamos al Perú, justo para la procesión del Señor de los Milagros”, rememora.

Arellano fue el pionero de la encefalografía en el Perú: trajo la primera máquina y realizó aportes importantes a la especialidad. Además, él y su colega Fernando Cabieses fundaron la Liga Peruana de Lucha contra la Epilepsia.

“Su trabajo fue excepcional, creó el servicio médico asistencial de electroencefalografía, atendía gratis a pacientes del hospital Dos de Mayo”, me dice uno de sus alumnos, el neurólogo Juan de Dios Altamirano.

Hace 14 años, tras un derrame cerebral, Arellano partió de este mundo. Mientras tanto, la histórica máquina con la que realizó el examen a Einstein se oxida en el frío sótano del Museo de la Nación, a la espera de ser trasladada a un lugar que esté más acorde con su valiosa historia.

sábado, 6 de marzo de 2010

Imagen del recuerdo: Albert Einstein Y Víctor Raúl Haya de la Torre


Albert Einstein y Víctor Raúl Haya de la Torre en la Universidad de Princeton en 1947

Esta imagen me llamo bastante la atención no sólo por verse en ella la figura del gran Albert Einstein, sino tambien por la aparición en ella de uno de los políticos más reconocidos de nuestra patria. En la web indican que fuerón amigos, incluso que Haya influyó políticamente en Einstein contra el proyecto Manhattan. Tal vez un historiador nos pueda comentar más sobre la relación entre ambos personajes, lo cierto es que la imagen existe.

martes, 23 de febrero de 2010

La Física Nuclear: de dónde venimos y a dónde vamos…

Una breve historia de la física nuclear y sus implicaciones
Daniel Cano Ott

En el siglo IV a.C., el filósofo griego Demócrito postuló que no es posible dividir infinitamente la materia en partes cada vez más pequeñas y que existe por tanto un constituyente básico e indivisible de la materia al que llamó átomo (en griego, sin división). La idea de Demócrito permaneció 2400 años en el campo de la especulación hasta que, a principios del siglo XIX, los físicoquímicos John Dalton, Amedeo Avogadro y Michael Faraday la ascendieron, por pura necesidad, al rango de teoría científica que explicara sus observaciones en un marco racional y coherente. Durante las décadas siguientes, se descubrieron la mayoría de los diferentes tipos de átomos (elementos químicos), se estudiaron las leyes que rigen su combinación y se clasificaron sistemáticamente, en lo que hoy se conoce como tabla periódica de los elementos de Menedeleyev.

El siguiente paso fué descubrir las propiedades y estructura del átomo como entidad individual, lo que dió lugar al nacimiento de la Física Atómica. Tales investigaciones condujeron, entre otros, al descubrimiento del electrón en 1897 por Joseph John Thomson, quién imaginó al átomo como una diminuta nube de electrones sobre una esfera de carga positiva. Un año después, el físico francés Henri Becquerel se encontró con un hecho sorprendente: algunos átomos parecían cambiar de una especie a otra, transmutarse espontáneamente. Esta observación fue interpretada acertadamente como que algunos átomos son inestables y supuso el descubrimiento de la radioactividad natural en 1898. Marie y Pierre Curie estudiaron el proceso durante los años siguientes e identificaron varios elementos radioactivos naturales: el Polonio (Po) y el Radio (Ra).


El físico inglés Ernest Rutherford volvió a dar otro salto y se dedicó a investigar las propiedades y naturaleza de las radiaciones: las clasificó en alfa (átomos de helio ionizados), beta (electrones) y gamma (fotones). Tras llegar a una comprensión “satisfactoria” (no por ello totalmente cierta), utilizó las radiaciones naturales como sondas para investigar la estructura de la materia. Bombardeando láminas de oro extremadamente delgadas con partículas alfa descubrió que la mayor parte de ellas atravesaban las láminas sin deflectarse. Midió con acierto que la materia, y por tanto el átomo, está prácticamente “hueca”. Sin embargo, un reducido número de partículas alfa encontraban en su trayectoria algo que las hacía dispersarse [1]. Contrariamente a la teoría atómica de Thomson, vigente en aquellos momentos, el resultado de sus medidas permitió concluir que la masa de la materia debía concentrarse en una región muy reducida en tamaño, a la que llamó núcleo; el átomo pasó pues a entenderse como un sistema solar en miniatura, con un núcleo de carga positiva en el centro haciendo las labores de sol y electrones orbitando a su alrededor como planetas ligados mediante la fuerza de atracción eléctrica.

Las medidas de Rutherford desvelaron una terra incógnita para las mentes de la época y dieron luz a la Física Nuclear, la rama de la física que se encarga de estudiar los núcleos atómicos. En pocos años, se sucedieron importantes descubrimientos y la concepción del mundo subatómico cambió profundamente. Filosóficamente, la Física Cuántica [2], impulsada por Max Planck, Albert Einstein, Niels Bohr y Erwin Schrodinger, entre otros, acabó con el determinismo mecanicista de finales del siglo XIX y proporcionó una visión probabilística del átomo en particular y del mundo microscópico en general. En el campo de la experimentación, el descubrimiento del neutrón (James Chadwick en 1932) tuvo un gran impacto y ayudó a Werner Heisenberg a explicar el núcleo atómico formado por neutrones (sin carga eléctrica) y protones (con carga eléctrica positiva).

El descubrimiento del neutrón y la investigación de sus interacciones con la materia dieron paso al que probablemente sea el hallazgo de la física con mayor impacto social en el siglo XX. En 1938, Lise Meitner, Otto Hahn y Fritz Strassman observaron que los átomos de uranio (símbolo químico U) se separan -fisionan- en dos fragmentos de masas parecidas cuando se bombardean con neutrones. Posteriormente, comprobaron que el proceso de fisión viene acompañado de una emisión de neutrones (2.3 en media para el uranio) y que libera una enorme cantidad de energía. El físico húngaro-estadounidense Leo Szilard fue el primero en darse cuenta de las tremendas implicaciones del hallazgo, pero cuestionó su viabilidad. Enrico Fermi no tardó demasiado en plasmar la simple y brillante idea: aprovechar los neutrones emitidos en una fisión para mantener una reacción en cadena de fisiones y utilizar el proceso como fuente de energía. El concepto se vió materializado en Diciembre de 1942: PILE-1, el primer reactor nuclear del mundo construido por Fermi y colaboradores, entraba en operación en la universidad de Chicago.

En paralelo al uso pacífico de la energía nuclear, algunas mentes fueron fraguando la idea de desarrollar un arma -bomba- que aprovechase tan ingentes cantidades de energía. Corrían tiempos de guerra por Europa, y el temor de muchos científicos refugiados en EEUU a que el régimen nazi desarrollara tal arma con anterioridad les animó a tomar la iniciativa. El horror ante los nazis estaba muy fresco en sus conciencias y consideraron una prioridad absoluta detener a Hitler, a cualquier precio. Albert Einstein, convencido por Leo Szilard y Eugene Wigner, utilizó su imágen pública e influencia y urgió al presidente Roosevelt a adelantarse a los alemanes en la carrera por la bomba. El resultado fue el proyecto Manhattan, que logró su objetivo y condujo a los bombardeos de Hiroshima (”little boy“, bomba de uranio) y Nagasaki (”fat man“, una bomba de plutonio). Einstein, que nunca pensó que las bombas serían utilizadas en la guerra, se vió muy afectado por la atrocidad aprobada por el presidente Truman (sucesor del fallecido Roosevelt). Cinco meses antes de su muerte, Einstein escribía la siguiente frase: “cometí un gran error en mi vida… cuando firmé la carta para el presidente Roosevelt recomendando el desarrollo de la bomba atómica, pero hubo una cierta justificación – el peligro de que los alemanes la hicieran antes.”

La evolución posterior de la física nuclear ha venido marcada por estos hechos. No importan los tremendos logros conceptuales o lo beneficiosos que han sido los desarrollos civiles y pacíficos asociados a ella: la producción de energía, las terapias contra el cáncer, desarrollos tecnológicos como los primeros ordenadores, entre otros. La percepción que la opinión pública tiene de lo “nuclear” es irracionalmente negativa y hará falta tiempo y educación para que adquiera una cierta perspectiva. Es mi intención que la comprensión y exposición correcta de los hechos en esta bitácora nos lleve, sin embargo, a una conclusión bien distinta. Que vivimos en un mundo “nuclear”, rodeado de la radiación natural que contribuyó a nuestro nacimiento como especie (a través de mutaciones); que lo nuclear ha supuesto y supone beneficios netamente positivos para el desarrollo de la humanidad y que seguirá teniendo un papel destacado a la hora de afrontar los serios retos que se le plantean a la humanidad.

domingo, 21 de febrero de 2010

Los Inventores más Influyentes en la Historia

Recientemente, la “enciclopedia Británica” publicó el libro “Los 100 inventores más influyentes de la historia”, una recopilación de los personajes cuyas aportaciones científicas cambiaron el destino del mundo, según lo reporta el sitio fayerwayer.com.

La lista incluye personajes de tiempo tan lejanos como: Arquímedes, James Watt, Tim Berners Lee, inventor de Internet, y Sergey Brin y Larry Page, diseñadores del buscador Google.

Sin ánimos de entrar en ningún tipo de conflicto, hemos seleccionado a un grupo de diez de estos grandes personajes. Ahora, si desean ver la lista completa tendrán que seguir el siguiente enlace.

Johannes Gutenberg. Nacido en 1398, en Alemania, se le conoce como el inventor de la imprenta de tipos móviles. Hasta mediados del siglo XIII, los libros eran copiados a mano y muy pocas personas tenían acceso a ellos. El alemán diseñó una máquina que simplificaba el tiempo de reproducción de un libro y trajo consigo la posibilidad de obtener varias copias del mismo.


James Watt. Ingeniero inglés, sus investigaciones sobre el uso de la energía en los dispositivos le permitió diseñar la máquina de vapor que permitía aprovechar de mejor manera la energía, más tarde este invento serviría para el desarrollo de transportes y fábricas.

George Stephenson. Nació en Gran Bretaña en 1781, su invento más conocido es la locomotora de vapor que fue utilizada posteriormente para la construcción de locomotoras. Su diseño detonó la Revolución Industrial.

Louis Braille. Profesor francés que inventó el sistema de lectura para ciegos que actualmente lleva su nombre. Este sistema está basado en la interpretación del relieve de puntos y líneas que corresponden a las letras de cada idioma.

Alexander Graham Bell. Científico escocés. Debido a la convivencia con personas sordas como su madre y su esposa, desarrolló una serie de investigaciones para diseñar un aparato que le permitiera la comunicación con las personas con deficiencias auditivas. El resultado de estos experimentos fue el teléfono, mismo del cual consiguió la patente que disputo con Elisha Gray.

Auguste y Louis Lumiere. Nacieron en Francia en 1862 y 1864, respectivamente. Se les reconoce por sus experimentos con las imágenes fotográficas en movimiento. Patentaron el cinematógrafo, invento que ellos consideraron no tendría futuro alguno fuera de experimentos científicos.

Thomas Alva Edison. Patentó más de mil inventos durante toda su vida; entre los más destacados se encuentran la lámpara incandescente y el fonógrafo. Participó en la fundación de la empresa General Electric en 1880,


Wilbur y Orville Wright. Eran constructores de bicicletas. Crearon el primer aeroplano con capacidad de funcionar con su propio combustible. Con este invento sentaron las bases para el desarrollo de la aeronáutica.

Tim Berners-Lee. Se le considera el inventor de Internet. Para comunicar su proyecto, él y su grupo de investigadores desarrollaron conceptos básicos para la web como el lenguaje HTML, el protocolo HTTP y el sistema de localización URL.


Linus Torvalds. Es un ingeniero finlandés que desarrolló el software de código abierto Linux. Su principal aportación es la de lograr la construcción de programas a partir de colaboraciones de usuarios. Actualmente es el tercer sistema operativo que más se usa en el entorno de escritorio.

Si desea que se le envie el libro (en ingles) gratis envienos un correo a: edmar203@hotmail.com indicando sugerencias para mejorar el blog.

viernes, 22 de enero de 2010

Manzana que inspiró a Newton nunca le cayó en la cabeza

La anécdota de la manzana de Newton es un clásico de la etapa escolar. Según el relato, la caída de una manzana llevó al genial científico a elaborar la teoría de la gravitación universal. Con el paso de los años, la historia fue derivando en relatos más o menos dispares.



¿Estaba Newton echándose una siesta y la manzana le cayó en la cabeza? ¿Simplemente descansaba y la observó? ¿Fue determinante para deducir su teoría o simplemente fue una forma de simbolizar años de trabajo?

Todos los internautas pueden ahora leer la principal fuente de esa anécdota. La Royal Society ha publicado en la red el manuscrito del libro «Recuerdos de la vida de Newton» (1752), que escribió William Stukeley, amigo y biógrafo del científico. En la dirección web http://royalsociety.org/turning-the-pages/ se encuentra el relato más fidedigno, narrado a Stukeley por el propio Newton:

«Después de la cena, no hacía frío y salimos a beber té en el jardín, bajo la sombra de unos manzanos.

Entonces [Newton] me dijo que estaba en esa misma situación cuando la noción de la gravedad le vino a la mente. La visión la ocasionó la caída de una manzana mientras estaba sentado reflexionando. Pensó para sí, ¿por qué tiene que caer la manzana siempre perpendicularmente al suelo? (…) La razón tiene que ser que la Tierra la atrae».


Queda descartado que la manzana le cayera a Newton en la cabeza. Eso no es más que un chiste erróneo. Hay una segunda fuente para comprobar la historia: los «Elementos de la filosofía de Newton (1741) de Voltaire, donde se cuenta la anécdota por boca de Catherine Barton Conduitt, sobrina del científico. Algunos investigadores creen que ella se lo inventó para hacer más amable la imagen de Newton, bastante hosco.

martes, 12 de enero de 2010

PERO... ¿QUÉ ES LA FÍSICA?

La física (del lat. physĭca, y este del gr. τὰ φυσικά, neutro plural de φυσικός) es una ciencia natural que estudia las propiedades del espacio, el tiempo, la materia y la energía, así como sus interacciones.


La física es una de las más antiguas disciplinas académicas, tal vez la más antigua a través de la inclusión de la astronomía. En los últimos dos milenios, la física había sido considerado sinónimo de la filosofía, la química, y ciertas ramas de la matemática y la biología, pero durante la Revolución Científica en el siglo XVI surgió para convertirse en una ciencia moderna, única en su propio derecho. Sin embargo, en algunas esferas, como la física matemática y la química cuántica, los límites de la física siguen siendo difíciles de distinguir.



La física es significativa e influyente, en parte debido a que los avances en la comprensión a menudo han traducido en nuevas tecnologías, sino también porque las nuevas ideas en la física a menudo resuenan con las demás ciencias, las matemáticas y la filosofía.

La física no es sólo una ciencia teórica, es también una ciencia experimental. Como toda ciencia, busca que sus conclusiones puedan ser verificables mediante experimentos y que la teoría pueda realizar predicciones de experimentos futuros. Dada la amplitud del campo de estudio de la física, así como su desarrollo histórico en relación a otras ciencias, se la puede considerar la ciencia fundamental o central, ya que incluye dentro de su campo de estudio a la química, la biología y la electrónica, además de explicar sus fenómenos.

La física en su intento de describir los fenómenos naturales con exactitud y veracidad ha llegado a límites impensables: el conocimiento actual abarca desde la descripción de partículas fundamentales microscópicas, el nacimiento de las estrellas en el universo e incluso conocer con una gran probabilidad lo que aconteció los primeros instantes del nacimiento de nuestro universo, por citar unos pocos.

Esta tarea comenzó hace más de dos mil años con los primeros trabajos de filósofos griegos como Demócrito, Epicuro o Aristóteles, y fue continuada después por científicos como Galileo Galilei, Isaac Newton, James Clerk Maxwell, Albert Einstein, Niels Bohr, Werner Heisenberg, Paul Dirac, Richard Feynman, entre muchos otros

lunes, 4 de enero de 2010

Google celebra el cumpleaños de Isaac Newton



Mediante la anécdota de la caída de la manzana, Google recuerda el nacimiento del creador de la teoría de la gravedad.

Nuevamente Google utiliza su logo para hacer referencia a algún acontecimiento histórico. Esta vez se puede apreciar una manzana cayendo de un árbol que hace referencia al cumpleaños de Isaac Newton, unos de los personajes más importantes de la ciencia.


Cabe recordar que el físico nació el cuatro de enero de 1634 e hizo historia tras concebir la teoría de la gravedad cuando se encontraba meditando y vio cómo la fruta caía desde una de las ramas hacia el piso.

Por otro lado, se destaca también la decisión de Google de incluir una animación. Hecho que llama la atención debido que la empresa se caracterizaba por mostrar una imagen estática en el logo, apostando por la simpleza y sencillez.

viernes, 11 de diciembre de 2009

1940 Y LOS RAYOS "X" CON William D Coolidge

1940 y los rayos X ya estaban en uso médico e industrial generalizada. Este documental es presentado por uno de los inventores de la tubo de rayos X, William D. Coolidge.



domingo, 15 de noviembre de 2009

Método Científico y Pensamiento Crítico


El Método Científico Hecho Fácil

En esta serie, Potholer54 nos explica en términos sencillos el origen del universo, la formación de la Tierra, la aparición de la vida en nuestro planeta y su evolución hasta llegar al ser humano moderno, poniendo especial énfasis en los métodos que nos permitieron alcanzar tal conocimiento.


El objetivo de esta serie no es brindar descripciones minuciosas sino explicar de manera sencilla sin que el espectador requiera un amplio conocimiento del tema. Es un excelente primer paso para quienes están interesados en conocer mejor las teorías científicas que tratan nuestro origen.


El origen de la ciencia Por Carl Sagan

El astrofísico y divulgador científico Carl Sagan narra el origen de la ciencia en las islas del mediterraneo 600 a.c


Edmar - Física. Con tecnología de Blogger.